Stablecoin Security verifica el origen de los fondos y busca posibles vínculos con fraudes, estafas e incumplimientos de sanciones. Además, analiza el contexto de todas las transacciones vinculadas a los tokens. Después, el sistema asigna un nivel de riesgo. Mastercard proporciona esta información a través de una API. Por ello, los bancos pueden utilizarla junto con sus sistemas existentes de prevención del fraude y cumplimiento normativo.

Mastercard hizo referencia a un estudio del BPI, en el que se analizaron 593 millones de transferencias de stablecoins. En el 60 % de los casos, estas se producían dentro de transacciones complejas de varias etapas, y no como simples pagos de «uno a uno». Borderless.xyz, que presta servicios con stablecoins en 113 países y 72 divisas, y Keyrails, especializada en pagos transfronterizos, se convirtieron en los primeros socios del proyecto.