Andrew Bailey destacó que las stablecoins solo se convertirán en parte de la arquitectura de pagos global si existen estándares internacionales. Washington está promoviendo las stablecoins en dólares como infraestructura de pagos global. Sin embargo, algunas stablecoins estadounidenses no pueden convertirse fácilmente fuera de los intercambios de criptomonedas, lo que limita significativamente su uso en situaciones de crisis. Bailey señaló que tal escenario provocará un cambio hacia las stablecoins con reglas de convertibilidad más estrictas. Al mismo tiempo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, se manifestó en contra incluso de las stablecoins en euros, citando amenazas a la estabilidad financiera. En su lugar, apoyó el proyecto del euro digital.