El banco central obligó a los proveedores de servicios cripto a bloquear este tipo de transferencias durante 24 horas. Esto se aplica a una o varias transferencias al día que superen los 10.000 dólares. Sin embargo, también pueden bloquearse transacciones más pequeñas si se detecta una actividad inusual. Para ello, las empresas tienen en cuenta el perfil de riesgo del cliente, la naturaleza de la transacción o del servicio y la jurisdicción del destinatario. Transcurridas 24 horas, el proveedor del servicio debe desbloquear la transferencia o rechazarla. Esta norma se aplica tanto a las criptomonedas tradicionales como a las stablecoins. Los cambios entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Se aplican a las instituciones financieras, los sistemas de pago y otros proveedores de servicios cripto que operen durante el período de transición.