La empresa dirigida por Jack Dorsey promocionó Cash App como un servicio comparable a la protección bancaria. En el acuerdo con Block participaron casi todos los 50 estados. Los reguladores también acusaron a la empresa de carecer de un sistema coherente de detección de fraude. Además, las autoridades estatales criticaron una campaña promocional en redes sociales llamada Cash App Friday. Permitía a los clientes ganar premios si publicaban su identificador único de la aplicación. Block no admitió su culpabilidad. Sin embargo, la compañía se comprometió a ofrecer asistencia en vivo las 24 horas del día. También deberá dejar de hacer afirmaciones sobre el supuesto funcionamiento seguro de Cash App.